IK 9 – 2007 ES
Country Report /
Länderbericht / Informe del país / Rapport de pays
CARC, Italia
Comité de Apoyo
a la Resistencia por el comunismo (CARC) -
Italia
Informe del país
En los últimos dos años hubo en Italia muchos
acontecimientos significativos para el
renacimiento del movimiento comunista y el desarrollo
de la lucha de las masas populares.
En octubre
de 2004 fue fundado el (nuevo) Partido Comunista de Italia ((n)PCI), como
partido clandestino. En noviembre de 2004, la declaración de fundación confirmó
que el partido "fue fundado para completar el trabajo inacabado del primer
partido comunista, o sea convertir a Italia en un nuevo país socialista y
contribuir de esta manera a la revolución proletaria internacional". El (n)PCI
declaró que su tarea es continuar el camino del primer Partido Comunista de
Italia fundado en 1921 (PCI, el partido de Antonio Gramsci). Ese partido hizo
resistencia heroica contra el fascismo, se ganó el respeto y el apoyo de la clase obrera, hasta
encargarse de dirigir a las masas populares llevándolas al triunfo en la
resistencia (1945). Sin embargo a partir de los años 50 prevalecieron los
revisionistas dirigidos por Togliatti. Esto se debió a circunstancias internas
e internacionales, así como sus propios errores y limitaciones. Guiaron a las
masas populares bajo la
dirección de la burguesía imperialista
y al partido a la corrupción, la colaboración de clase y la liquidación.
La formación
del (n)PCI inició un debate dentro del CARC el mismo que terminó en primavera
del año 2005. El CARC reconoció al (n)PCI como embrión del futuro cuartel
general de la clase obrera y le otorgó plena confianza. Después, en abril del año 2005,
un Congreso Extraordinario sancionó la transformación del CARC. Fue una
organización que trabajó a favor de la reconstrucción del partido comunista.
Luego se transformó en un partido que hizo que los comunistas volvieron a
participar en un campo que habían dejado por años a los partidos burgueses y
revisionistas, la lucha política burguesa. Esto fue una tarea particular en la
lucha general realizada por el (n)PCI para transformar a Italia en un nuevo país
socialista. El CARC considera que es necesario trabajar en este frente donde
los comunistas son casi completamente ausentes porque este frente involucra,
interesa y moviliza a una parte muy grande de las masas populares. Es el campo
de las campañas electorales, del trabajo del parlamento y de otras Asambleas
elegidas, el campo de las campañas para influir en la opinión pública y de las
marchas y huelgas organizadas por organizaciones burguesas. El CARC entra en
este campo de lucha para defender la libertad de acciones políticas y sociales
conquistadas en la lucha contra el fascismo nazi y para demostrar a las masas
que los intereses de las masas populares y los de la burguesía imperialista no
son compatibles. De hecho que la burguesía respondió a nuestra iniciativa con
opresión dura y continua, con interrogatorios, registros domiciliarios, la
confiscación de computadoras y documentos así como campañas difamatorias a
través de los medios. Todo esto demuestra que la burguesía quiere realizar su
teatro electoral sin los comunistas porque la presencia de éstos enseña cuán
falsa es su democracia.
En los últimos dos años
vimos el fin del gobierno de la banda de Berlusconi. Este no consiguió imponer
el programa que le encargó la clase realmente dominante de nuestro país (la burguesía
imperialista integrada por industriales, banqueros, el Vaticano, imperialistas
yanquis y la mafia). Según este programa se debía atacar las conquistas de las
masas populares más rápida
y profundamente de lo que era posible. Las luchas de las amplias masas
obreras y populares hicieron fracasar los planes de la burguesía y vencieron la
banda de Berlusconi. Las luchas más importantes tuvieron lugar en Scansano
contra una planta de incineración de basura, en la FIAT de Melfi, en el valle de
Susa contra la construcción de una línea de ferrocarril de alta velocidad y la
lucha de los conductores de tranvía de Milano.
Después de la caída de
Berlusconi llegó el gobierno del teatro de centro izquierda. Sus dirigentes son
Prodi, ex democristiano, D'Alema, ex miembro del PCI revisionista, Bertinotti,
ex dirigente sindical y Epifani, dirigente del CGIL, el sindicato más grande de
Italia. Estos intentan tener éxito donde Berlusconi fracasó. Los
acontecimientos actuales confirman completamente nuestra tesis que el centro
izquierda y centro derecha tienen el mismo programa. El gobierno de Prodi desea
imponerlo con otros métodos, no con la arrogancia de Berlusconi ,ni luchando
contra los sindicatos del sistema. Por primera vez involucra directamente a todos
los partidos
de la izquierda burguesa y los así llamados comunistas que han obtenido muchos
ministerios y la presidencia de la Cámara de Diputados. Además, el gobierno de
Prodi cuenta con la aprobación y el apoyo de los sindicatos del régimen y ante
todos del CGIL y su secretario Epifani, y crea mucho empleos y posiciones muy
lucrativos para miles de integrantes de la aristocracia obrera.
En el plano internacional, el imperialismo yanqui y
sus aliados sufren derrotas al enfrentar la resistencia de las masas populares
en Irak, Afganistán, Palestina y el Líbano. Partidos comunistas sostienen
guerras populares revolucionarias en Nepal, Filipinas, India y Turquía, crece
un movimiento antiimperialista en América Latina así como en el mundo entero. En
todas partes avanza el renacimiento del movimiento popular y comunista; en esta situación
es tarea primordial de los comunistas
italianos así como de los otros pueblos y organizaciones que luchan como vanguardia de movilizar
contra el programa común de la burguesía imperialista. Este es el único camino
para evitar que Prodi haga lo que no consiguió la banda de Berlusconi. Debido a
la corrupción y la colaboración de clases realizadas entre los obreros por los partidos de centro
izquierda y los sindicatos del régimen, necesitamos dar un salto cualitativo
para luchar eficientemente contra el gobierno de Prodi. Creemos que este salto
cualitativo es el desarrollo de una política de frente único que luche contra el programa
común de la burguesía y por la defensa y extensión de los derechos y conquistas de los obreros y las masas
populares en todos los campos, es decir en lo político, cultural, social y el
trabajo sindical. Para realizarlo, necesitamos una organización más ramificada
y fuerte de las masas populares realmente independiente política e ideológicamente de la burguesía.
Tenemos que dar objetivos políticos más claros y previsores a todas las luchas de resistencia y a
todas las formas de organización del pueblo. Estos objetivos avanzados se
resumen en las consignas "¡Hagamos de Italia un nuevo país
socialista!" y "Renacimiento del movimiento comunista
internacional".
El debate libre y franco, la unidad en la lucha y la solidaridad de clase
son las palabras que indican el proceso de transformación y fortalecimiento de
la lucha contra el imperialismo y por el socialismo en nuestro país, en
nuestras relaciones internacionales y en el seno del movimiento comunista
internacional.