IK 9 – 2007                                                                              ES

Comisión Provisional del CC del (nuevo) Partido comunista italiano

Contribución para la 9a CIPOML                                                                                  Punto 4

 


La lucha de la clase obrera internacional,

las luchas antiimperialistas de los pueblos y 

la construcción de partidos marxistas-leninistas

 

Una grave crisis económica, cultural, moral y ecológica atraviesa y sacude el mundo actual. Tenemos que combatir la desesperación y la falta de esperanza que ella provoca en no pocos individuos y grupos. Pues anuncia y confirma el cambio enorme necesitado por la humanidad para salir de la situación actual y transitar hacia el comunismo.

En los países oprimidos y hoy en día vemos que el viejo orden está sacudido cada vez más abiertamente. La resistencia heroica que se enfrenta en los países árabes e islámicos a la agresión y ocupación por los grupos y poderes imperialistas es ejemplar y sirve de mucha ayuda para el movimiento comunista internacional. Es segundario el hecho de ella actualmente está encabezada por fuerzas feudales. El movimiento comunista va a asumir la dirección en la medida en que sale de la crisis, en la cual había caído durante largo tiempo debido a su derrota. En cada lucha seria finalmente va a asumir la dirección aquella fuerza que tiene la mayor visión del futuro, establece las mejores consignas apropiados para la lucha respectiva y persigue sus objetivos con mayor decisión. Los limites correspondientes a la esencia de las fuerzas feudales constituyen una traba para la victoria sobre el imperialismo y dejan espacios a los imperialistas. Estas se volverán cada vez mas evidentes para los luchadores más decididos de la resistencia. Actualmente la guerra popular revolucionaria en varios países se encuentra en una fase relativamente avanzada, tal como en  Nepal, las Filipinas, India y Perú. Estas guerras muestran el camino que los pueblos y las clases oprimidas van a tomar, naturalmente bajo formas y con tiempos diferentes de país a país .

En los países imperialistas se desarrollan grandes movimientos de masas sin cesar, uno tras otro. Abarcan todas las facetas de la transformación necesaria, aunque todavía no logran a unirlos en un proyecto único. Hacen evidentes la gran devoción y generosidad de diez miles de jóvenes, mujeres obreros de toda edad y naciones los que, sin embargo, todavía no han logrado de unirse en una sola gran fuerza de transformación. El movimiento contra la cumbre de los G8 en Rostock es el último en el orden temporal: seguramente van a seguir otros.  La clase obrera de los países imperialistas va a luchar cada vez más fuertemente para defender sus conquistas ante los ataques de la burguesía imperialista.

El orden social existente justamente en los países imperialistas está destinada a otras grandes  transformaciones fundamentales. La confusión de sentimientos, anhelos, ideas, análisis y propuestas es un indicio de la riqueza y la amplitud del movimiento. Pero también un indicio de la debilidad actual del movimiento comunista. La debilidad del movimiento comunista es el problema al cual nos vemos confrontado y que debemos resolver.

Nosotros los comunistas deben intervenir en cada uno de los numerosos movimientos de masas, sobre todo con el método de la línea de masas que ha procesado teóricamente el maoísmo. Los comunistas de los países imperialistas podemos colocarnos al lado de cada movimiento individual y hacerlo avanzar paso a paso, es decir hasta tal punto que confluyan en el movimiento que derroca el sistema imperialistas en  nuestros países e instaura nuevamente países socialistas en Europa y América del Norte. Tenemos que hacer de cada uno de estos movimientos una escuela de la lucha de clases. En cada movimiento tenemos que descubrir la izquierda, movilizar, fortalecer, organizar e guíarla a fin de que ella reúna el centro alrededor de sí misma y aisla a la derecha la que está sujeta a la influencia de la burguesía.

¿Qué limita hoy día la eficacia de nuestra acción y frena la consolidación y el fortalecimiento de los partidos comunistas y el renacimiento del movimiento comunista? Creemos que la causa principal de nuestras dificultades es el dogmatismo que contamina a los mejores comunistas: la izquierda del movimiento comunista. para el renacimiento del movimiento comunista lo más importante es que los mejores comunistas se liberen del dogmatismo. Liberarse del dogmatismo constituye también el primer paso de los mejores comunistas para reducir la influencia de la burguesía y del oportunismo que paraliza la parte más atrasada, las fuerzas de derecha del movimiento comunista. Si las fuerzas de izquierda tuviesen un análisis que se ajusta mejor a las leyes del movimiento real, una línea de acción más clara y justa y un método de acción materialista-dialéctico, entonces podrían arrastrar al centro y aislar a la derecha.

 

¿En qué consiste el dogmatismo, en la fase actual?

El dogmatismo se manifiesta de manera muy diversa. Nos limitamos a mencionar la apariencia principal, la primera con la que cada compañero, cada unidad organizativa, cada partido tiene que tratar si se quiere liberar del dogmatismo: el dogmatismo en el balance del movimiento comunista.

 

Desde hace más de 100 años, el movimiento comunista lucha para transformar los países imperialistas en socialistas. ¿Por qué no hemos alcanzado esta meta en ningún país, a pesar de que ya hubo dos guerras mundiales, muchas revoluciones de nueva democracia, muchos cambios fundamentales del orden mundial, a pesar de que ya se produjo el derrumbe del Estado burgués en algunos países, como en Alemania (1918 y 1945), en Francia (1940) e Italia (1943)?

El quien quiere encontrar la respuesta correcta a esta pregunta, tanto internacionalmente como para su país, finalmente también habrá encontrado el camino que  tenemos que seguir para conseguir la victoria sobre la burguesía imperialista en Europa y Norteamérica, para que construyamos nuevos países socialistas en estos dos continentes, siendo esto el aporte más importante que podemos y tenemos que  hacer para la revolución proletaria mundial.

 

Durante muchos años, nuestro partido empleaba lo principal de su energía y sus métodos para encontrar una respuesta a esta pregunta. Ahora estamos comprobando la respuesta que el partido ha dado a ella en la práctica de la revolución socialista de nuestro país. ¿Cuál es la respuesta que hemos encontrado?

 

No es posible presentar y explicar la respuesta que el (n) PCI ha dado en una intervención corta. El (n)PCI la ha presentado en su manifiesto programático. Estamos traduciéndolo al inglés para ponerlo a disposición de los comunistas de otros países y someterlo a su juicio el camino que estamos siguiendo. Para encontrar nuestra respuesta, nos hemos alimentado de las experiencias y de la herencia teórica del movimiento comunista internacional abundantes. Nuestra respuesta abarca aspectos particulares de nuestro país, pero también  contiene aspectos generales que no solamente son válidos para nuestro país. Pues pensamos que podrá servir a los comunistas de otros países conocerla y para nosotros será de provecho conocer su juicio. 

Durante más de 100 años hemos intentado realizar la revolución socialista en los países imperialistas. Pero no conocíamos suficientemente las leyes de la revolución en los países imperialistas. En múltiples aspectos actuamos ciegamente. Por ello sufrimos derrotas. El camino hacia la revolución  en los países imperialistas es la  ardua guerra popular revolucionaria. En los países imperialistas, la influencia de la burguesía ahogó y corrompió varias veces los partidos comunistas. El método principal para proteger al partido comunista de la influencia de la burguesía es la lucha entre dos líneas dentro del partido. El método principal del partido para dirigir los grandes movimientos de masas, en su trabajo de masas, es la línea de masas. La concepción del mundo, la cual tiene que dirigir al partido comunista, es el marxismo-leninismo-maoismo. Por fin, la revolución proletaria representa un proceso mundial. Todos los partidos comunistas tienen que cooperar, unir sus experiencias y conocimientos, apoyarse mutuamente, para que cada partido pueda llevar la revolución hacia la victoria, sobre todo en el propio país, y para que sobre esta base pueda dedicarse activamente a la unificación política, económica y cultural de la nueva humanidad.